El edificio de viviendas señalado con el número 8 de la plaza Juan José Mendizabal es una de las pocas edificaciones antiguas que se conservan en Santurtzi. El proyecto fue redactado en 1904 por el maestro de obras Francisco Berriozabal Garmendia (Portugalete, 1848 – Bilbao, 1928).

Francisco Berriozabal es miembro de una saga de maestros de obras que comienza con su abuelo Francisco Berriozabal Berrio, continua con su padre Juan José Berriozabal Urquiaga (Bilbao, 1817 – Portugalete, 1851) y finaliza con él. Padre e hijo intervienen sucesivamente en las antiguas escuelas de Fermín Repáraz y Francisco cuenta además con numerosas obras en Santurtzi (la ampliación del antiguo cementerio, el edificio de los miradores en Sabino Arana, un primer pórtico y la actual torre de la iglesia de san Jorge, la iglesia de la Virgen del Mar y el edificio de viviendas del que tratamos en esta entrada).

Este edificio, según el experto Gorka Pérez de la Peña, es una de las más sólidas propuestas del Eclecticismo en la arquitectura de las Encartaciones. Francisco Berriozabal realizó un solvente ejercicio para el promotor de la edificación, el jarrillero Antonio López Fernández de San Pedro, sobrino y heredero de Marcelina López Allende, propietaria del caserío que se erigía anteriormente en el mismo solar y fallecida en Santurtzi en marzo de 1892. En las tres siguientes imágenes se observa todavía el caserío.

La solución compositiva de la fachada en tres calles, la central con miradores y las laterales con balcones es un recurso propio del estilo ecléctico de finales del siglo XIX y principios del XX. Destacan, además, las elaboradas molduras en recerco de los huecos, las barandillas de hierro de los balcones y el cuidado trabajo de madera de los miradores.

La primera imagen de este edificio aparece en una conocida fotografía de la procesión marítima de la Virgen del Carmen de 1907. Desgraciadamente, no se puede apreciar con claridad si hay algún comercio instalado en los bajos.

Más tarde, en otra conocida fotografía datada en 1921, vemos la primera evidencia de la instalación de algún tipo de comercio o negocio hostelero en los bajos de este edificio. En la imagen se aprecia el rótulo “Comidas y Bebidas” que nos indica la existencia de un bar, taberna o restaurante popular de la época. Según algunas fuentes, se le denominaba popularmente “Club Taberna” y era el cuartel general de los bogadores. Este bar-restaurante era propiedad de Gaspar Arsuaga [o Arzuaga] Martínez.

Gaspar había nacido en 1879 en Karrantza. Era hijo de Lorenzo Arsuaga Monduate y María Martínez Cerro. En Santurtzi vivía desde finales del siglo XIX su tío Francisco Arsuaga Monduate. Este personaje tuvo un establecimiento para venta de vinos al por mayor entre 1894 y 1904 aproximadamente, según aparece en los anuarios del comercio de la época. Desconozco en qué lugar concreto se ubicaba. Gaspar Arsuaga Martínez contrajo matrimonio en Santurtzi con María Luisa Ruiz Muñón en 1920. Fue concejal del Ayuntamiento en los años veinte. Falleció en Santurtzi en 1930.

El bar debió pasar a ser regentado por Doroteo Negrete Orrantia junto a su esposa Josefa Taranco Escobal. Al otro lado del portal del edificio, Negrete abrió una bodeguilla tradicional para venta de vinos y licores a granel. No sabría precisar en qué momento, es decir, no sé si los dos establecimientos son o no coetáneos en el tiempo. En la Guía Comercial, Industrial y Tributaria de 1926 ya aparece consignado Doroteo Negrete en el epígrafe de Tabernas. Es una pena que en el Anuario General de España no se incluya ese epígrafe.

Doroteo y Josefa fueron dos populares personajes de su tiempo. Doroteo Negrete Orrantia nació en Ungo (Burgos) el 28 de mayo de 1889 y falleció en Santurtzi el 25 de septiembre de 1958.

Su esposa Josefa Taranco Escobal nació en Trapagaran el 14 de abril de 1896 y falleció en Santurtzi el 25 de diciembre de 1974.

De esta familia se conocen varias fotografías antiguas, de mediados del siglo XX.

Entre 1936 y 1939, las consecuencias de la guerra civil y de la represión del bando insurgente, vencedor en la contienda, se manifiestan en el devenir de los comercios ubicados en los bajos de este edificio y en los dos contiguos hacia el interior de la plaza Juan José Mendizabal.

Según parece, en uno de los bajos del edificio número 10 se ubicó una oficina de racionamiento (lonja en la que más tarde estuvo una oficina bancaría y luego la zapatería Urra). Se repartía el racionamiento del pan para los pescadores, que se establecía en función del número de tripulantes de cada embarcación. Se encargaban de ello las hermanas Romaña, según recuerdan.

El bar-restaurante que inicialmente fue de Arzuaga y después de Negrete fue incautado, según me han contado varios colaboradores. De hecho, el 27 de junio de 1938, Francisco Acero solicita formalmente al Ayuntamiento la autorización pertinente para abrir el establecimiento de la plaza Juan José Mendizábal que había pertenecido a Doroteo Negrete que continúa con su negocio de venta de vino a granel.

Francisco Acero aparece en los diversos anuarios del comercio entre 1939 y 1944 como gerente o propietario de un establecimiento hostelero que entre junio de 1938 y julio 1943 adopta el nombre de La Oficina.

El origen del nombre procede del hecho de que en otra lonja contigua se abrió una oficina a la cual acudían los trabajadores portuarios eventuales (entre ellos muchas mujeres) con la esperanza de conseguir un trabajo en las tareas de carga y descarga de buques mercantes en el puerto comercial. ¿Será la misma oficina de colocación obrera que aparece en las actas municipales?

Debía de ser la lonja en la que más tarde Negrete abre el almacén de vinos y ya más recientemente estuvo la tienda de ropa y complementos Ziro. En cualquier caso, esta oficina estuvo abierta hasta que se construyeron las casas de los portuarios en Las Viñas, en cuyos bajos se estableció la nueva oficina de trabajos portuarios.

Por su parte, el bar La Oficina tuvo éxito de inmediato. Y no sé si por comodidad o por imitación, los propietarios de las embarcaciones pesqueras comenzaron a hacer sus cuentas allí mismo.

Los propietarios o gerentes durante aquellos años (al menos desde 1948) fueron Marcial Rodríguez Acero y su esposa Ángeles Lecue Zubicaray. Vivían en el primer piso, encima del bar. Marcial nació en Castro Urdiales el 24 de octubre de 1902 y falleció en Santurtzi el 24 de diciembre de 1964. No he podido establecer por el momento el parentesco entre Francisco Acero y Marcial Rodríguez Acero. Ángeles nació en Ondarroa el 18 de enero de 1905 y falleció en Santurtzi el 14 de septiembre de 1990.

A finales de 1964, la gerencia del bar-restaurante pasa a Antolín Fernández Villasante y su esposa Ángeles Zubicaray Urresti (sobrina de Ángeles Lecue) hasta mediados de los años ochenta del pasado siglo XX.

Ángeles fallece en Santurtzi el 29 de marzo de 2010.

En marzo de 1974 un lotero itinerante de Santurtzi, Basilio García, repartió varias series de un número agraciado con el segundo premio de la lotería nacional. Entre los agraciados estaba La peña de los 13 que tenía por costumbre reunirse precisamente en el bar La Oficina. El dueño, Antolín Fernández, era socio de la citada peña.

En 1988 el bar se reforma ampliamente. Es posible que entonces desapareciera la típica barra que tenía desde hacía tres o cuatro décadas y también los azulejos hidráulicos muy característicos. Tras concluir la reforma el bar se reabre en mayo de 1989 con Jon Bilbao Ortiz de Urbina, un conocido hostelero santurtziarra, como nuevo gerente. Y entre los diversos objetos decorativos destacaba una fotografía de su abuelo Juan Bilbao Mintegi, Juanín, lanzador de jabalina y jugador del Athletic Club en la segunda mitad de los felices años veinte.

En la última década La Oficina ha pasado por varias gerencias. En 2013 modificó ligeramente el nombre transformándose en La Oficina de Txutxi. Este bar restaurante se inauguró el 24 de abril de 2013 y cerró el 1 de octubre de 2017.

A finales de 2019 vuelve a abrir, manteniendo el nombre original, con una nueva gerencia que lo administró entre el 23 de mayo y el 30 de septiembre.

Permaneció cerrado desde entonces hasta hoy, 26 de noviembre, que abre de nuevo sus puertas con el cocinero Jon Belloso al frente.

Quedan unas cuantas incógnitas e imprecisiones que espero resolver con vuestra colaboración. Y no puedo concluir la entrada sin agradecer la ayuda de tres colaboradores habituales: Iñaki Citores, Itziar Murua y Koldo Urtiaga.