El 2 de junio de 1999, hace ahora veinte años, el Ayuntamiento de Santurtzi concedía licencia de obra para la demolición de un más que centenario edificio que a lo largo de su historia se ha conocido con diferentes nombres. Los santurtziarras de más edad lo denominaban la casa de Isabelón.

La historia del edificio comienza en 1878, finalizada la última guerra carlista y en pleno inicio de la época dorada, la Belle Époque, de Santurtzi. El documento más antiguo que se conserva está fechado el 23 de diciembre de 1878. Se trata de un informe realizado por el perito agrimensor Gregorio Moro Fernández a petición de Juan de la Quintana Vallivian [o Ballibian] para incluirlo en el expediente de información posesoria tramitado por el Juzgado Municipal de Santurce para  inscribir a favor de Juan de la Quintana y declararlo dueño legítimo de, entre otras propiedades, esta casa de nueva planta de planta baja, tres alturas y camarote bajo cubierta con un curioso mirador, con todos sus pertenecidos.

El propietario, Juan de la Quintana Vallivian, es el padre de Casilda de la Quintana y abuelo de Juan José de la Quintana. De estos personajes hemos tratado en la entrada dedicada a Villa Casilda. Desgraciadamente, no se menciona el nombre del arquitecto.

En el citado documento este edificio se señala con el número 31 y se ubica en la denominada Portalada de la ribera, al lado mismo del mar. En el plano realizado por Francisco Berriozabal en 1881 se indica la propiedad de Juan de la Quintana, pero no se dibuja el irregular contorno del edificio, que ya podemos ver en el plano realizado por el ingeniero José Manuel Oraá en 1888 (reelaborado por Goio Bañales).

De estos primeros años de existencia del edificio tenemos varias imágenes, correspondientes al periodo 1880-1905.

María Dolores de Berasaluce Torrontegui ha cedido una fotografía inédita hasta ahora, la única imagen de detalle que existe del edificio. Se puede datar en torno a 1895-1898, o incluso unos años antes.

Es una fotografía fantástica que, además, nos permite ver el caserío que existía a su izquierda antes de la edificación de los dos pequeños edificios de viviendas que aún subsisten. Esta imagen se complemente con otra, fechada en 1899, cedida por María Elisa Bourgeaud Azcarreta. Vemos como el citado caserío se va sustituyendo por fases por otros edificios, en este caso por el conocido como el del bar La Oficina.

Otra imagen interesante de 1905-1907, con el edificio en último plano, es una poco conocida fotografía de la plaza de Juan José Mendizabal cuando todavía se llamaba plaza de la Constitución.

La verdad es que el edificio, antes del relleno, estaba en una situación magnifica, al pie de Lo Liso, para disfrutar de la brisa y los baños de ola en El Abra, tal y como aparece en la siguiente fotografía del 16 de julio de 1907 o 1908.

Varias imágenes panorámicas, editadas como tarjetas postales, nos dan una visión más amplia de su situación.

En los primeros años del siglo XX, el edificio se reforma. Entre 1906 y 1910 aproximadamente, se construye a lo largo de toda la fachada Norte el soportal que origina una terraza en la primera planta. En dos tarjetas postales editadas entre 1925 y 1935, vemos el edificio con el soportal en su nueva ubicación como consecuencia del relleno de la costa.

En algún momento de ese periodo la propiedad del edificio pasa de Juan de la Quintana Vallivian a Eulalia Arriaga Soltura (Barrika, 1865 – Santurtzi, 1954), esposa desde 1897 de Mariano Torrontegui Arteagabeitia (Sestao, 1874 -). Y cambia la numeración, pasando a ser el número 21 de la plaza Juan José Mendizabal.

Durante la dictadura de Primo de Rivera, en este edificio tenía su sede la delegación de la Unión Patriótica, el movimiento político creado por Miguel Primo de Rivera para dar soporte al nuevo régimen. El Círculo de la Unión Patriótica en Santurtzi estaba presidido precisamente por Mariano Torrontegui.

En la imagen podemos observar que en los soportales que se han añadido al edificio ya se anuncia un establecimiento hostelero, el bar-restaurant El Puerto. Desconozco quien era el propietario o arrendatario en aquel momento. Unos años después, en 1935, en el Anuario General de España, una conocida guía-directorio de comercios que se editó entre 1912 y 1978, aparece por primera vez referencia al bar, merendero o restaurante El Puerto en la persona de Isabel Francés. Es posible que lo regentara desde unos años antes, pero no he encontrado ninguna referencia publicada.

En agosto de 1941, Mariano Torrontegui solicita licencia de obra para continuación de terraza en el edificio. Al año siguiente realiza obras de saneamiento y mejoras. Seguramente es entonces cuando se sustituyen los miradores de madera por miradores de obra en la fachada Este.

En la década de los años cuarenta comienza el periodo más próspero del bar-restaurante El Puerto, dirigido por Isabel Francés hasta 1949 y después por su hijo Valentín. Los orígenes de esta familia son gallegos por parte de padre. Benigno Becerra Fernández era natural de la parroquia de Villadicente en el municipio lucense de Los Nogales en donde nació hacia 1870. Contrajo matrimonio (probablemente en Plentzia) con Isabel Francés Achutegui “Isabelón”, nacida en 1874 en Plentzia y fallecida en 1949 en Santurtzi.

El matrimonio tuvo cuatro hijos: Valentín (Santurtzi, 1905-1980), que contrajo matrimonio con Natividad de la Quintana Martínez; Julia (Santurtzi, 1907-1912); Alfredo (19**-19**); e Isabel (Santurtzi, 1910-1993), que contrajo matrimonio con Lucas López Arce, el propietario del conocido restaurante Casa Lucas, ubicado al final del paseo de la sardinera, y del que trataré en una futura entrada.

En 1958 la familia Becerra de la Quintana compra a la familia Torrontegui, que eran los entonces propietarios de todo el edificio, la planta baja y el primer piso del edificio. Ese mismo año el arquitecto José Ramón Basterra Larrea firma el proyecto de reforma del bar El Puerto. Es probable que la siguiente foto corresponda al local recién reformado. En ella aparecen Bernardo Aguilar, Valentín Becerra y Hermilo “Emilio” Modubar.

A lo largo de 1959 se reforma la terraza inferior, según proyecto del mismo arquitecto, José Ramón Larrea Basterra. A comienzos de 1960 Valentín Becerra solicita cerrar otros dos tramos de la terraza para evitar la lluvia y las corrientes de aire. Este nuevo espacio permite ampliar el comedor.

Unos años después, en 1963, sobre el techo de esta terraza, que también se destina a comedor, solicita instalar cristaleras cortavientos y en 1964 solicita instalar una cubierta para protegerse en caso de lluvia. Todos los permisos para estas obras se conceden sin perjuicio de tercero y en precario, ya que la terraza se hallaba, al parecer, afectada por la futura ampliación y alineación de la calle entonces denominada Capitán Mendizabal.

Con fecha 31 de marzo de 1965 se insta al propietario para que retire las pailas que ubica en la acera, en espacio público, obstaculizando el paso de peatones. Finalmente, en 1968, se instala la chimenea lateral para la salida de humos de la paila instalada en un extremo de la terraza. Se puede apreciar el antes y el después en las dos siguientes imágenes: la primera de 1966, la segunda de 1970.

Después de Valentín Becerra Francés, el bar-restaurante El Puerto pasa a ser dirigido por Antonio Jocano Beraza y su esposa Teresa Seigido, a finales de los años sesenta o principios de los setenta. Y finalmente junto con Ricardo Jocano “Richard”. Al menos, esto es lo que se ha comentado en el grupo de Facebook Santurtzi y sus gentes, pero no he podido confirmarlo documentalmente.

En numerosos documentos oficiales y en anuncios publicitarios podemos ver que la dirección que se atribuye al bar-restaurante es Capitán Mendizabal 1, al tener su acceso por esa calle.

LO TÍPICO DE SANTURCE – SARDINAS ASADAS Y BUEN “TXAKOLI”

Es más, en la ficha incluida en el Inventario del Patrimonio  Arquitectónico del Instituto del Patrimonio Cultural de España, el edificio en su conjunto se denomina Casa Isabelón y se le atribuye esa misma dirección, calle Capitán Mendizabal 1, cuando entonces ya era plaza Juan José Mendizabal 4. La información que proporciona la ficha del inventario no es muy relevante.

En cualquier caso, la denominación Casa Isabelón sí que responde al nombre tradicionalmente empleado en Santurtzi. Y así la encontramos en una popular coplilla de tiempos pasados. El genio y figura de Isabel Francés dejó su impronta.

La casa Isabelón es la protagonista de dos tarjetas postales editadas en los años setenta.

El gerente del bar-restaurante El Puerto se da de baja en el censo de contribuyentes a finales de 1987. Cesa la actividad y, en apenas unos meses, en marzo de 1988, el grupo municipal de Herri Batasuna presenta una propuesta para que el Ayuntamiento instara a los propietarios del bar-restaurante El Puerto a demoler la terraza del edificio que hasta su cierre servía de comedor. El Ayuntamiento lo acordó en sesión plenaria el 22 de abril de 1988.

Se inicia entonces un pleito entre propietarios y Ayuntamiento debido a que la terraza era parte integrante de la estructura del edificio y el derribo aislado de la misma era técnicamente imposible. Desconozco cómo concluye el pleito. Sé que se inicia un procedimiento administrativo para la expropiación de la terraza y otro para la declaración de ruina del edificio, catalogado hasta entonces como de conservación básica.

En febrero de 1996 mediante decreto de Alcaldía se ordena a los propietarios del edificio eliminar los elementos con peligro de desprendimiento. Se reitera la orden en mayo de ese mismo año. Como los propietarios no actúan, el Ayuntamiento se encarga de realizar las obras necesarias por ejecución subsidiaria. En febrero de 1997 se adjudica el contrato de obra menor. Y el 18 de junio de 1997 se ejecuta el picado del mosaico decorativo de gresite tan característico de la fachada y que, aún hoy, permanece en la memoria de muchos santurtziarras.

El gresite es un material de construcción para revestimientos. Su nombre viene del azulejo de gres cuando se presenta en pequeños formatos, desde 2×2 cm hasta 4×4 cm. Este material estuvo muy de moda en los años 60 y 70. El decorativo mosaico de la fachada, de carácter figurativo y costumbrista, era un buen ejemplo de la estética vasca de posguerra. Se desconoce el autor del boceto y desgraciadamente no se han conservado imágenes de detalle. La única que he encontrado refleja, desgraciadamente, el estado en que se encontraba al final de sus días, a comienzos de 1996.

Así quedó la fachada una ver retirado el mosaico de gresite y raseada y pintada la pared.

Además del bar-restaurante El Puerto, en el segundo piso del edificio se ubicaba el Hostal Cantábrico. He encontrado la fecha de la licencia de apertura en 1962, a nombre de María del Carmen Ros Fernández de un hostal denominado El Puerto, con dirección en la plaza Juan José Mendizabal 13. Como la dirección actual del edificio es Juan José Mendizabal 4 (y antes 21), no sé si realmente se corresponden. Lo cierto es que, según la información difundida en Santurtzi y sus gentes, en el segundo piso se ubicaba el hostal Cantábrico regido primero por María Carmen Ros y más tarde por Teresa Seigido, si no he interpretado mal los comentarios publicados en Santurtzi y sus gentes.

Por último, muchos santurtziarras recuerdan que en los años cuarenta y cincuenta, cuando tener línea de teléfono particular era un lujo al alcance de muy pocos, en el local hostelero había un locutorio de uso público, como en el merendero de Poli. La siguiente imagen corresponde precisamente a este último local.

En algún momento entre 1987 y 1999 el edificio fue comprado por un promotor inmobiliario que tuvo que presentar un complicado proyecto para construir el edificio que actualmente podemos contemplar de manera que quedara más o menos integrado con los históricos edificios colindantes en la plaza Juan José Mendizabal y adaptarse a su vez con la espantosa fachada ciega que había creado el nuevo edificio de viviendas que ocupó el espacio donde antes estuvo el citado merendero de Poli, demolido en mayo de 1969.

Durante el verano de 1999 el edificio pasó a la historia y junto a él dos establecimientos hosteleros: el bar-restaurante El Puerto y el hostal Cantábrico (aunque este traslada su actividad a una nueva ubicación). En la siguiente fotografía, de Mario Antolín, vemos el solar que ocupaba el edificio, ya practicamente vacío de escombros.

Como tengo dudas respecto a varias informaciones recogidas a través de las redes sociales, cualquier aclaración/corrección será bien recibida.