El 6 de abril de 1969 se constituía la Casa de Galicia en Santurtzi. Unos meses después, el 4 de octubre, se inscribía en el Registro de Asociaciones. Su fundación corrió a cargo de una docena de entusiastas emigrantes gallegos con morriña de su tierra que sentían la necesidad de asociarse como lo habían hecho sus paisanos en Barakaldo o Sestao.

Para celebrar su cincuenta aniversario han organizado un interesante programa de actividades.

Volviendo la vista a sus orígenes, hay que recordar que la primera sede de este centro regional fue el bar Claudi, en el número 30 de la calle doctor Fleming, en el barrio de Las Viñas.

Poco después pasaron al bar Sil, en la confluencia entre las calles Cervantes y Barandiaran. Más adelante su sede se ubicó en el bar Montefuerte, en la calle Cartero Germán. Bajo la presidencia de Jesús Martínez se adquirió el local que acoge desde 1974 la sede de la Casa de Galicia en Santurtzi, que después fue ampliada con la compra de un local contiguo, el antiguo restaurante Viriato. En esta sede celebraron el 25º aniversario en 1994.

Reformada e reinaugurada en 2013, el bar-restaurante de la entidad destaca por su cocina, que une lo más tradicional de las gastronomías vasca y gallega.

La Casa de Galicia en Santurtzi comenzó siendo un centro de reunión y punto de encuentro de los emigrantes gallegos y sus descendientes. Con el tiempo amplió horizontes para crear una prolongación de Galicia en Santurtzi, hermanando a gallegos y no gallegos,  y promocionar y difundir en nuestro municipio sus costumbres, leyendas y tradiciones, como el juego de la chave y el magostos, por citar algunos ejemplos.

Desde 1979, diez años después de su fundación, y hasta su disolución en los años noventa por la marcha de parte de sus componentes, destacó el grupo Airiños Galegos que se encargó de mostrar otra faceta de la cultura gallega: la danza y la música. Tocaban diversos instrumentos, entre los cuales sobresalía la gaita. El grupo contaba con buenos profesionales, alguno de los cuales había sido finalista en el concurso Constantino Bellón, uno de los más prestigiosos certámenes de esta especialidad.

Durante aquellos años, comenzó a desarrollar su labor el único artesano de gaitas que ha existido en Euskadi, el coruñés José María Alfonso García “Muiño” (Toques, 1938 – Boiro, 2016), miembro fundador de Casa Galicia en Santurtzi. Revolucionó el mundo de la gaita al inventar los pallones de plástico, una innovadora pieza que no sufre las alteraciones de los de caña ante los cambios de temperatura y de humedad.

Desde 1989, la Casa de Galicia en Santurtzi edita una publicación local en gallego, Nova Andaina, con el fin de difundir las actividades que la asociación desarrolla a lo largo de cada año. Comenzó siendo semestral y a partir de 1998 pasó a ser anual.

A comienzos del siglo XXI, el traspaso de poderes tras la renuncia por motivos de edad de los primeros gestores de la entidad se alargó más de lo previsto y la falta de relevo en la dirección dio paso a un periodo de incertidumbre y escasa actividad, que duró cuatro años, al cabo de los cuales la entidad se recuperó. Es entonces, en 2007, cuando resurge la banda de gaitas. En 2010 la entidad elige como presidente a un gaitero, Emilio Mosteiro “Milo”. A partir de entonces, la directiva de la Casa de Galicia en Santurtzi estará integrada por miembros de la Corxa Airiños Galegos Doce Albor, nombre del refundado grupo gaitero. El actual presidente es Pablo García Álvarez.

Es notable la vitalidad y visibilidad de la Casa de Galicia en Santurtzi en los últimos años. Organiza diversas actividades como la Feira das Letras Gallegas (en torno al 17 de mayo) desde 2014, ocasión en la que se da a conocer la vida y obra de un escritor premiado por la Real Academia de la Lengua Gallega. El programa de actividades suele incluir recitales, conferencias, danzas, etc.

Además, celebra solemnemente el día del patrón, Santiago apóstol (25 de julio) y el citado magostos (en torno al 11 de noviembre, san Martín).

Uno de los retos que persigue la Casa de Galicia en Santurtzi es aumentar su afiliación. En nuestro municipio viven alrededor de 6.000 vecinos de origen gallego, pero solo unos 200 son miembros de la entidad. Un gran problema, común a todos los centros regionales, es el desinterés que muestran las nuevas generaciones, los hijos y fundamentalmente los nietos de quienes los fundaron, pues ya no se sienten tan identificados con la cultura de sus padres y abuelos.

Por mi parte, solo me queda añadir que la presencia de gallegos en Santurtzi tiene al menos dos siglos de existencia. En 1819 contrajeron matrimonio el lucense Francisco Fernández (A Fonsagrada, 1789) con Teresa Navarro, nacida en Barakaldo en 1790. De ese matrimonio, que se avecinó en Santurtzi, quedan bastantes descendientes en nuestro municipio, entre ellos el que escribe este blog.