La petición de información por parte de la hija de una posible antigua alumna de este pequeño y desconocido colegio ha sido el origen de esta entrada. Y prácticamente todos los datos reunidos han sido facilitados por antiguos alumnos que han colaborado a través de las redes sociales: el grupo Santurtzi y sus gentes y la página Santurtzi Historian zehar. Vaya por delante mi agradecimiento.

Para determinar su origen, no he encontrado de momento ningún documento oficial que proporcione la fecha de inicio del Colegio de San Jorge. Pero por los cálculos de varios antiguos alumnos y por la fecha de la fotografía más antigua aparecida hasta ahora, el colegio arranca a finales de la década de los cincuenta, probablemente en 1959, hace ahora sesenta años.

Se ubicaba en el número 16 de la entonces avenida Esteban Bilbao y hoy avenida Iparragirre, ocupando una lonja a pie de calle y la vivienda situada justo encima.

El colegio se distribuía de la siguiente manera. En la planta baja había un aula grande donde Loli daba clases a la vez a los de 4º y 5º curso y un aula más pequeña donde Puri daba clases a los de 3º.  En el primer piso había un aula grande donde Norcha enseñaba a leer a los parvulitos (el primer curso), y otra aula más pequeña donde Petri daba clase a los de 2º curso. En el aula de los más pequeños las paredes estaban pintadas con motivos infantiles. Y en todas las aulas destacaba la típica pizarra negra con repisa para apoyar el borrador y las tizas.

Un antiguo alumno ha facilitado los croquis de las dos plantas del colegio. Puede haber alguna discrepancia con lo antes expuesto, que puede ser debido a que corresponden a dos épocas diferentes, una anterior a 1970 y otra posterior, cuando se reforma la legislación relativa a la educación.

Al principio para subir al piso de arriba había que hacerlo por el portal y las escaleras del edificio de viviendas. Los vecinos se quejaban por el ruido así que se hizo una escalera exterior apoyada en la fachada interna del patio de manzana, que comunicaba la planta de abajo con el primer piso. Era de hierro con cristalera. Desde entonces, se entraba siempre por la lonja. El recreo se hacía en la calle, corriendo acera arriba y abajo, algo impensable en la actualidad.

Era un colegio privado, de pago. Los alumnos vestían uniforme. El de los niños estaba compuesto por calcetines blancos, pantalones cortos grises, camisa blanca, chaleco de punto verde botella, corbata a cuadros rojos y verdes, y jersey abierto verde botella. El de las niñas con peto/pichi de cuadros escoceses en rojo y verde en lugar de los pantalones grises y sin corbata. La bata sobre el uniforme era de rayas blancas y verdes.

Uno de los antiguos alumnos aún conserva la corbata.

De la década de los setenta otra antigua alumna me ha facilitado una fotografía en color en la que se aprecia bastante bien el uniforme.

De la primera década de existencia del colegio no hay más que lejanos recuerdos. El colegio estaba sujeto al contenido de Ley sobre Educación Primaria de 1945, complementada, muy tardíamente, por un decreto de 1967. El colegio tenía permiso para impartir hasta los 12 años, la denominada entonces enseñanza primaria, fase anterior al antiguo bachillerato, obligatoria y gratuita en colegios públicos.

El objetivo del colegio era preparar sus alumnos para hacer el ingreso en el bachiller de la época. La religión estaba muy presente en el sistema educativo de entonces. Los antiguos alumnos recuerdan hacer la primera comunión, cuando tocaba, todos en grupo en la iglesia de la Virgen del Mar de Mamariga. A prepararles venía don Elías,  el párroco de Mamariga.

Para los años setenta podemos proporcionar información más precisa. Al colegio le afecta la Ley General de Educación de 1970 que estableció la E.G.B. obligatoria y gratuita (en colegios públicos) hasta los 14 años, estructurada en dos etapas. En la primera, un único maestro impartía todas las asignaturas. Para la segunda etapa se establecía una especialización de los maestros por asignaturas, aunque el mismo maestro podía dar varias asignaturas. Con esta ley en vigor, el colegio solo tiene permiso para la primera etapa (de primero a quinto), además de la educación preescolar (parvulitos) que era voluntaria.

En consecuencia, dadas sus características físicas y la plantilla de maestras (ningún antiguo ha mencionado a ningún maestro), el colegio ofrecía educación infantil (parvulitos) y primaria (de primero a quinto). Los alumnos tenían entre 4 y 11 años de edad aproximadamente.

El alumnado estaba compuesto inicialmente por niñas y niños, pero, al parecer, durante los últimos años de existencia solo admitía niños. El número de alumnos no era muy elevado, dadas las limitaciones de espacio. Según recuerdan antiguos alumnos, la mayoría vivía en las cercanías: en las antiguas Esteban Bilbao (Iparragirre) y Capitán Mendizábal (Itsasalde).  Algunos residían en Mamariga, pero eran los menos.

Según la Orden por la que se autoriza el cese del colegio en 1982, las titulares eran María Carmen Rivière  y Leonor Azkorra. El colegio estaba dirigido por Leonor Azkorra Pereda “Norcha” y entre las maestras, los antiguos alumnos han recordado a las siguientes: María Carmen Rivière Recacoechea “Mari Carmen” (que en las elecciones municipales de abril de 1979 resultó elegida concejal por el P.N.V.), Mirena Echeandia, Dolores Echarri “Loli” (trabajó después en el colegio de las Hijas de la Cruz durante unos pocos años), María Pilar Arcelus “Pili” (trabajó después en el colegio Santa Ana de Portugalete hasta que falleció), Purificación Pérez “Puri” (que pasó a trabajar en San Francisco Javier), Isabel y Petri.

Norcha nació el 10 de agosto de 1924 en Valparaiso (Chile), hija de José Azcorra Ugarte y Rosa Pereda Ayo (hermana de Daniel Pereda). Falleció en Gorliz el 5 de junio de 2008. Norcha era seglar, pero muy comprometida con la religión católica. Al menos, ese es el recuerdo de parte de los antiguos alumnos.

El cese del colegio se autorizó el 16 de septiembre de 1982 (B.O.P.V. de 29/09/1982)

Evidentemente, falta información y faltan más imágenes. Toda colaboración será bien recibida.