Analizar los datos registrados de los habitantes del Concejo de Santurce en el denominado Censo de Policía de 1826 ha sido el paso previo para comenzar a planificar la publicación una serie de entradas que pretenden rescatar del olvido a un grupo concreto de vecinos de nuestro municipio: artesanos, comerciantes y otros profesionales.

Para el último tercio del siglo XIX y todo el siglo XX las fuentes son relativamente abundantes. Pero como hay que comenzar por el principio, me parecía interesante incluir la información reflejada en el citado censo para tener una idea más general de este grupo social y de su evolución a lo largo de todo el siglo XIX.

El Censo de Policía se realizó entre 1825 y 1826. Presenta una clasificación profesional más desarrollada, diversificada, completa y real que la aparecida en el anterior Censo de Floridablanca, realizado en 1787.

El de 1826 es un auténtico recuento de la población en el que se asentó a todos los habitantes del Señorío, con sus casas, barrios y localidades. Se incluía su edad, estado civil, familia, profesión, tiempo de residencia en el municipio y, en casos señalados, ideología política.

Con este censo se cerró definitivamente la etapa de los recuentos fiscales y fogueraciones (fuente de imprescindible consulta para Bizkaia) y se inauguró la de las estadísticas de población. De ahí que me parezca interesante reseñar la información contenida en este documento.

Está digitalizado y es accesible en línea en la web del Archivo Foral de Bizkaia. El grupo santurtziarra de aficionados a la genealogía (Santurtziko GenealogiZaleak) lo ha indexado, corregido (una familia estaba registrada dos veces) y enriquecido con datos extraídos del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia.

En 1826 la población registrada en el entonces Concejo de Santurce sumaba 966 personas. Se repartía en tres tercios: Santurce (con 329 habitantes), Cabieces (con 317) y Urioste (con 320). En el siguiente cuadro podemos ver la distribución de la población por tercios y sexo.

Bajo el epígrafe Destino u ocupación aparecen 25 ocupaciones, oficios o profesiones diferentes: arriero, cantero, capellán, carnicero/a, carpintero, cirujano, comerciante, costurera, escribano, estudiante, labrador/a, maestro, mareante, militar, párroco, pescador, piloto mayor, procurador, propietario/a, sacristán, sirviente/a, tendero/a, tratante y zapatero. No aparece registrado, por ejemplo, ningún molinero.

Se trata de un municipio eminentemente rural, en el que las actividades económicas más importantes son la agricultura y ganadería de subsistencia, que no produce excedentes. El 60% de la población del concejo que declara alguna ocupación dice ser labrador/a. El 7% dice ser mareante. Los mareantes se concentran, evidentemente, en el Tercio de Santurce, en donde suponen el 15% de la población ocupada. Y una única persona declara ser pescador. Casi un 3% de los censados declaran ser sirvientes. La mayoría son mujeres, aunque también hay hombres.  En el Tercio de Santurce reside el 60% de las personas que declaran esta ocupación.

  • Las personas que declaran algún estado u ocupación relacionada con lo eclesiástico (clero secular, clero regular, etc.) son apenas un 1%. Son las siguientes:

Beatas de la Merced (censadas en el Tercio de Cabieces): sor Nicolasa, sor Mercedes, sor Trinidad y sor María Antonia (todas naturales de Santurtzi)

Capellán: Juan Muñoz (natural de Santurtzi)

Párroco: Jose Zoilo de Garay (natural de Santurtzi), José de la Sierra (natural de Nabafera?), Juan de Zubaran (natural de Santurtzi)

Sacristán: Jorge de Aldegua (natural de Abando)

  • Las personas que declaran alguna ocupación propia de los sectores secundario (artesanos) y terciario (comercio, transporte, etc.) residen en su mayoría en el Tercio de Santurce. Únicamente dos residen en el Tercio de Cabieces (el teniente coronel y el escribano de los Tres Concejos) y ninguno en el Tercio de Urioste. Son los siguientes:

Arriero: José Antonio de Chabarria (natural de Santurtzi)

Cantero: Luis de Aranburu (natural de Gipuzkoa), Antonio de Echiguerra (natural de Guriezo)

Carnicero: Juan Manuel de Chabarria (natural de Bilbao), Lorenza de Chabarria (natural de Bilbao)

Carpintero: Ramón Escalante (natural de Galdames), José de Garmendia (natural de Gipuzkoa), Domingo de Garmendia [aprendiz] (natural de Gipuzkoa), Simón de Burgos (natural de Somorrostro)

Cirujano: Domingo Martínez (natural de Haro)

Comerciante: Joaquín de Gorrondona (natural de Santurtzi), Ángel de Arrarte (natural de Santurtzi)

Costurera: Manuela de Humaran (natural de Santurtzi), María Sebastiana de Ballibian (natural de Santurtzi), María de Ortiz (natural de Galdames)

Escribano de los Tres Concejos: Francisco María de Bildosola (natural de Barakaldo)

Maestro de Primeras Letras: Nicolás de Allende (natural de Santurtzi). Probablemente es el mismo maestro de náutica que, a finales del siglo XVIII, expedía certificaciones de suficiencia en pilotaje de altura.

Militar: teniente capitán Elías de Rebilla (natural de Markina), teniente coronel Cástor de Aresti (natural de Gordexola).

Piloto Mayor: Antonio de Musques (natural de Santurtzi)

Procurador: Andrés Ruiz de Oquendo (natural de Sopuerta)

Tendero/a: Ignacia López (natural de Santurtzi), Cándida López (natural de Santurtzi), Manuela de Bustamante (natural de Santurtzi), Antonia de Bustamante (natural de Santander), Antonio de Respaldiza (natural de Respaldiza), María de Respaldiza (natural de Respaldiza)

Tratante: Ramón de Zelada (natural de Medina de Pomar)

Zapatero: Domingo de Aldegua (natural de Laukiz)

Otro detalle que me parece interesante resaltar de la información que proporciona el censo es el empleo del tratamiento de don/doña. Se trata de un vocablo de origen hispano que antecede al nombre de la persona y que se usa como expresión de respeto, cortesía o distinción social. El uso de este tratamiento deferencial tuvo grandes variaciones a lo largo del tiempo.

En general, denota que la persona a la que se le atribuye tiene un nivel educativo (bachiller) o social relevante. En el Censo de Policía de 1826 solo lo llevan los tres párrocos y el capellán, pero no el escribano ni el procurador ni los militares, cosa que me sorprende.

Como curiosidad, en la página 5 del censo aparecen registrados los padres de Cristóbal Murrieta Mello: Mariano y Juana.

Por último, aunque ya se ha reseñado en la entrada dedicada al apellido Urrestizala, el Censo de Policía de 1826 nos proporciona una referencia escrita de un estadio intermedio en la transformación del apellido Ruiz de Salas en Urrestizala: se trata de la variante Rustizabal.