Joaquín Murrieta es el personaje real en el cual se basa la popular leyenda del Zorro creada por los estadounidenses y ubicada cronológicamente en tiempos de la dominación española (hasta 1821), cuando en realidad las acontecimientos más conocidos de la vida de Joaquín tienen lugar a mediados del s. XIX  (entre 1851 y 1853) justo cuando México acaba de perder la mitad de su territorio a favor de los Estados Unidos.

Fue un personaje un tanto difuso pero de cuyas andanzas se tienen algunos datos precisos. Su nombre verdadero era Joaquín Murrieta Orozco [u Orosco] y tenía varios apodos: “El Zorro”, “El Jinete sin cabeza”, “El Coyote”, “El Bandido de la Montaña” y “El Patrio”.

Según la versión más fidedigna sobre su origen, Joaquín Murrieta [en alguna fuente transforman su apellido en Carillo] es bautizado entre los años de 1824 y 1830 en la localidad de Alamos, Estado de Sonora (México). Siendo aún joven se casa y emigra con su esposa a California en 1848. Este extenso territorio y otros adyacentes habían sido mexicanos hasta 1847 y devienen estadounidenses después de la invasión y conquista de la parte noroccidental de México. Tras la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, el 2 de febrero de 1848, una población de aproximadamente 75.000 mexicanos comenzaron a sufrir las funestas consecuencias de haberse convertido súbitamente en extranjeros en su propia tierra.

Son los tiempos de la fiebre del oro y Joaquín Murrieta logra una mediana prosperidad, como igualmente la obtuvieron cientos de otros emigrantes sonorenses. Sin embargo, los mineros de origen anglosajón presionan en 1850 al gobierno californiano en Sacramento para que apruebe una serie de discriminatorias leyes para despojar ya sea por medios legales y/o ilegales a los pequeños y grandes propietarios mexicanos. Ante esta injusticia muchos mineros mexicanos se hicieron bandoleros. Una de las víctimas es Joaquín Murrieta, a quien le roban la tierra, además de violar y asesinar a su esposa.

Cierto día, de camino a la propiedad de un hermano, Murrieta se topa con un bandido, Jack Three Fingers [Juan García Tres Dedos], que roba y mata en la región por gusto y por venganza. Sin embargo, Murrieta se niega a hacer causa común con él porque Murrieta solo busca venganza personal. En una especie de gruta encuentra a uno de los que asaltaron su casa y violaron a su mujer, lo desafía y lo mata. El bandido que ha presenciado la escena, se queda con el dinero del yankee muerto. Poco después, Murrieta es capturado y linchado públicamente por un grupo de estadounidenses en venganza. No muere, Jack Three Fingers lo recoge, lo cura y acaba siendo el jefe del pequeño grupo de bandidos que aterroriza la comarca de los Valles de San Joaquín y Sacramento, pero aún con Murrieta, los bandidos vagan sin programa.

Así comienza la leyenda romántica que dice que una noche Murrieta asalta y comienza a robar, ya no a los norteamericanos, sino a un grupo de ricos hacendados mexicanos que celebran una junta para ver el modo de defender sus tierras de los yankees, quienes difundían el rumor de las grandes riquezas de estos hacendados entre los mexicanos de clase baja para que éstos los despojaran y mataran y así, ellos reclamar y usupar las tierras.

En una de las jóvenes asaltadas, Murrieta reconoció a la hija de un antiguo patrón. La joven le explica que los hacendados son tan víctimas de la nueva situación como ellos, que todos los mexicanos están siendo acosados por los yankees, tanto los ricos como los pobres. Le pide que no asalte a los hacendados mexicanos porque solo la unión de todos los mexicanos les hará fuertes para oponerse a la opresión norteamericana. La joven, que ha tenido algún desengaño y ha quedado desposeída de sus tierras, se une a la partida de Murrieta y acaba por convencerlo de que deben luchar en favor de los mexicanos.

El gobernador de California ofrecío una recompensa por la captura, vivos o muertos, de Murrieta y su lugarteniente Jack Three Fingers. El 25 de julio de 1853, el jefe del recién creado cuerpo de policía de California, los Rangers del Estado de California, Harry Love, ex miembro de los Texas Rangers, se hizo famoso por haber presuntamente matado al famoso bandido y conservó la cabeza de un mexicano dentro de un frasco de alcohol, para exhibirla en ferias, afirmando que era la de Murrieta. La supuesta cabeza de Murrieta se perdió durante el terremoto de San Francisco de 1906.

Sin embargo, los asaltos continuaron, muchos de ellos realizados por otros forajidos pero atribuidos a Murrieta, el cual, al parecer, había regresado a Sonora en compañía de su cuñado Jesús Félix, en donde se dedicó al comercio de caballos salvajes entre Sonora y Veracruz. Pero lo más curioso es una carta publicada en 1875 en el periódico Herald de San Francisco escrita, se supone, por el mismo Joaquín Murrieta quien afirmaba que “todavía conservo mi cabeza”. Muere entre el final de la década de 1870 y 1890 y fue presumiblemente enterrado en el pueblo de Cucurpe, Sonora.

Existe otra versión sobre su origen que afirma que Joaquín Murrieta llegó a California procedente de Chile, en donde habría nacido (en el pueblo de Quillota, a unos pocos kilómetros al norte de la ciudad de Valparaíso)  y en donde se había dedicado al cultivo de la vid. Habría sido soldado en la escolta de Manuel Bulnes Prieto, presidente de la República de Chile entre 1841 y 1851 y huyendo de la justicia por haber dado muerte a un alto oficial del ejército chileno (que había matado a un hermano menor de Joaquín) acabó en California. Esta versión tiene su fundamento en la notable emigración chilena a California a consecuencia de la fiebre del oro y en la posible participación de Joaquín Murrieta, luchando del lado de los mineros naturales de ese país en la llamada “Guerra Chilena” contra los anglosajones.

En realidad (es un decir), la leyenda de Joaquín Murrieta empieza a forjarse con la novela “Life and  adventures of Joaquín Murieta, the celebrated California Bandit” escrita por el periodista Yellow Bird, seudónimo de John Rollin Ridge, publicada originariamente en 1854 (al año de su supuesta muerte).

Cinco años después se publicó otra versión más larga. Casi todas las versiones posteriores, que añaden o mdodifican algunos episodios de la vida, ya legendaria, de Joaquín Murrieta, publicadas a lo largo de la segunda mitad del s. XIX están basadas en la edición de 1859. Aunque no sabemos quien fue su autor, es muy evidente que se baso en el libro anterior de Ridge.

En el siglo XX se publican dos obras fundamentales: “The Robin Hood of El Dorado: the saga of Joaquín Murrieta” escrita por Walter Noble Burns y publicada en 1932 y “Joaquín Murrieta: El Patrio” escrita por el mexicano Manuel Rojas y publicada en 1988.

Según información aportada después de una exhaustiva investigación por este último autor, Joaquín Murrieta nació entre los años 1824 y 1830, probablemente en 1829, en un pueblo del Estado de Sonora (México) denominado entonces San Rafael de los Alamitos y hoy Trincheras. Sus padres se llamaban Juan Murrieta y Juana Orozco [u Orosco]. En 1849 aparecen junto con su esposa como padrinos de una niña en un documento en Sonora. Atraído por la “fiebre del oro” emigra con su esposa Carmen Felis [o Rosita Félix o Antonia Molinera, según otras versiones] a la Alta California, anexionada a los Estados Unidos un par de años antes. Cierto día es atacado por unos bandoleros quienes violan y asesinan a su esposa y a él lo dejan maltrecho. Este hecho cambiaría para siempre su destino, pues entonces decide convertirse en un luchador social, defensor de todos los inmigrantes. Su leyenda fue creciendo a medida que hacía valer la justicia en aquel salvaje territorio.

Como personaje celebre de la literatura, “El Zorro” nace del folletín de Arthur Johnston McCulley, en 1919. Su leyenda ha sido llevada a la pantalla en numerosas ocasiones: “El Robin Hood de El Dorado” (EEUU), “Vida, estrella y muerte de Joaquín Murrieta” (Rusia) y “Joaquín Murrieta” (México). También existe una opera rock realizada en Rusia y un corrido mexicano. El chileno Pablo Neruda, escribió en 1966 una de sus pocas obras de teatro titulada “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta” (con una r), su única obra musical. En 1998 se estrenó la película “La marca del Zorro” en donde el actor Antonio Banderas, cambiando los nombres de los personajes históricos y combinando la leyenda con la historia, interpreta a “Alejandro Murrieta”, hermano de Joaquín, cuya identidad secreta es la del Zorro.

El personaje literario del Zorro de todas estas obras de ficción se inspiró más o menos en la vida real del forajido de mediados del siglo XIX Joaquín Murrieta cuya banda, conocida como “ la banda de los cinco Joaquines” cometió interminables abigeatos (robo o hurto de animales domésticos), asaltos, secuestros y asesinatos durante la fiebre del oro californiana. Hay evidencias históricas de que Murrieta no fue sino un oportunista y criminal, pero ya en 1854 el libro antes citado, con enorme difusión, lo había convertido en una figura romántica y símbolo de la resistencia mexicana a la influencia estadounidense en California.

Pues bien, después de toda esta digresión en la que he intentado condensar toda la información, a veces contradictoria, que he encontrado sobre el tema, he dejado para el final el verdadero propósito de esta entrada, que no es otro más que presentar otra versión sobre el origen de Joaquín Murrieta Orozco, que podéis sospechar, puesto que, de lo contrario, no le estaría dedicando esta entrada.

En efecto, existe una leyenda, pues de leyenda se trata, que dice que Joaquín es natural, o al menos originario, de Santurtzi. En algún caso incluso se apunta el lugar exacto de nacimiento, que no podía ser otro que el palacio de los Hormaza (mal denominado por estos lares como Palacio Casa Torre Jauregia). Es una lástima, por el posible tirón turístico del hecho, pero no existe ningún documento que pruebe que Joaquín Murrieta fuera santurzano, o nacido de padres santurzanos.

En otra versión su origen familiar no puede ser más pomposo: según la información que aparece en la página web de la Fundación Murrieta (México) tiene algún tipo de relación con Luciano Murrieta, I marqués de Murrieta. Como el vínculo no me quedaba suficientemente claro, les solicité que me ampliaran la información y la respuesta fue la siguiente: “De acuerdo a nuestros registros (no muy confiables por los conflictos de la revolución) y los cruces de información que hace un tiempo se hizo con los archivos de la familia Murrieta en España, ahora en poder del actual Conde de Creixell que adquirió la bodega Marqués de Murrieta en 1983, un hermano del marqués vino a México con el primer cargamento de vino (esa bodega fue de las primeras en exportar vinos a México). Dicho cargamento naufragó entre Cuba y Veracruz. En este último lugar fue donde se quedó a vivir y a dedicarse a la agricultura y la ganadería.”

Luciano Murrieta nació en Arequipa (Perú) en 1822, pasó su juventud en Inglaterra con sus padres, comenzó a interesarse en el cultivo del vino durante un período de exilio en Inglaterra (1843-1848) y sus primeros ensayos fueron con el vino de rioja, debido a su estrecha relación con el general Espartero. Fundó una próspera bodega  y unos años más tarde sus vinos se exportaron a México y Cuba (hacia 1862), siendo ésta una de las primeras bodegas españolas que exportó sus vinos a tierras mexicanas. Fue socio del banquero Cristóbal Murrieta en varios negocios. Hasta aquí todo son certezas.

Sin embargo, no consta la existencia de ese afortunado náufrago que sería hermano de Luciano Murrieta y la exportación de sus vinos es cronológicamente algo más tardía, aunque algunos investigadores comentan que el lugar chileno en donde habría nacido Joaquín en 1829, según los que le atribuyen esa nacionalidad, esta muy cerca de otra localidad chilena llamada Arequipa, como la localidad peruana en donde vió la luz en 1822 Luciano Murrieta. La vida está llena de curiosas casualidades.

El árbol genealógico de Joaquín Murrieta más fiel a la realidad (con todas las reservas debido a la falta de documentación) podría ser el siguiente:

  • 1. NN Murrieta (Sonora ??, ca. 1730-1740??)
    • 1.1. Jesús María Murrieta (Sonora, ca. 1770), Capitán y Jefe del Presidio de Altar (Sonora)
    • 1.2. Juan José Murrieta (Sonora, ca. 1772)
      • 1.2.1. José Jesús Murrieta
      • 1.2.2. José David Murrieta, que casa con Rosa Valenzuela
      • 1.2.3. Salvador Murrieta
      • 1.2.4. Concepción Murrieta
      • 1.2.5. Pedro Murrieta
      • 1.2.6. Juan Murrieta (Sonora, ca. 1800), que casa con Juana Orozco
        • 1.2.5.1. José Murrieta Orozco
        • 1.2.5.2. Jesús Murrieta Orozco
        • 1.2.5.3. Joaquín Murrieta Orozco (Sonora, ca. 1829)
        • 1.2.5.4. [mujer] Murrieta Orozco

Del bisabuelo de Joaquín no puedo hacer sino conjeturas. Quizás algún lector mexicano de este blog pueda proporcionarnos más datos. Lo que es indudable es que Murrieta es un apellido toponímico (hace referencia a un lugar) de origen vasco. Su significado etimológico parece ser lugar abundante en avellanos, urri – eta, con m protética (por razones fonéticas) o paisaje de altozanos, collados o suaves colinas, mur – eta. Murrieta es el nombre de un lugar del barrio de Las Carreras situado en el municipio de Abanto y Ciérvana (Bizkaia). Encontramos en el AHEB registros de personas cuyo primer apellido es Murrieta a finales del s. XVI en los libros de bautismo de la parroquia de San Pedro Apóstol del barrio de Las Carreras en dicho municipio.

El apellido Murrieta es muy común en muchas partes de Sonora (México). Aún en Tucson, Arizona (EE. UU.), que tiene una población numerosa de personas cuyos antepasados vinieron de Sonora, se encuentran varias familias con este apellido.  Sabemos también que muchísimos sonorenses abandonaron el estado después de 1848 para buscar su fortuna en los campos de oro de California.

El personaje de Joaquín Murrieta era bien conocido por la “opinión pública” en Sonora en la decada de los años setenta del s. XIX. Y allí nadie dudaba de que fuera sonorense.  Un ingeniero norteamericano llamado Albert Kimsey Owen, que había visitado Sonora en esa época para investigar las posibilidades de construir una línea de ferrocarril a través de Sonora, dejó escrito en su diario que un escritor mexicano de apellido Gabutti había escrito una obra dramática sobre las aventuras de Murrieta en California. Una compañía de actores mexicanos estaba representando aquella obra en lugares como Hermosillo, Ures y Guaymas durante el mes de noviembre de 1872 y con buenos resultados. Owen escribe que el nombre de Murrieta es bien conocido por todos los que saben algo de la época del oro en California, que Murrieta era del distrito de Hermosillo y dos de sus hermanos viven en Buenavista. La mención de Sonora como lugar de origen de Joaquín es consistente con las versiones de la historia del mismo que se publicaron en San Francisco poco después de los acontecimientos de 1853. Y tanto en California como en México se ha dicho siempre que Joaquín Murrieta era sonorense.

De dónde procedían sus ancestros más remotos es otro cantar…